Los microseguros de la paciencia

Fecha: 14 abril 2010

El esfuerzo de RedSol por llevar los seguros a campesinos pobres de México es una muestra de cómo superar diferencias culturales que podrían ser irreconciliables.

Por Verónica García de León  / Ciudad de México, Marzo 15, 2010. El seguro de vida por US$ 500 que Juanita recibió de su madre le dio un respiro de algunos meses para sembrar y tener algo para vender. También pudo pagar su funeral. Juanita vive en Acatepec, una localidad marginal en el estado mexicano de Guerrero, y no ha tenido una vida fácil. A sus ocho años quedó a cargo de sus hermanos de dos y cinco años. Apenas tiene la ayuda de su abuela.

El de Juanita es uno de los últimos siniestros pagados por la caja de ahorro y préstamo Tlapanaltomin en el municipio de Tlapa de Comonfort. “Uno de los casos más difíciles que he visto”, dice Lirio Martínez, gerente de la caja. Tlapanaltomin es una de las 66 instituciones de microfinanzas que integran la Red Solidaria de Microseguros Rurales (RedSol), un caso interesante de expansión de redes. Sucede que mientras el propósito de los microseguros es llegar a la base de la pirámide, donde está el 70% de los mexicanos, según el World Resources Institute, el sistema de RedSol llega a capas aun más bajas.