Industria microseguros ve ganancias con los más pobres
Krustin bin Juri, residente de un sobrepoblado barrio pobre, perdió todo hace dos años cuando una inundación destrozó su casa y su negocio a orillas del mugriento río Ciliwung en Yakarta.
Pero cuando llegue al próxima inundación, y ocurrirá porque Yakarta tiene inundaciones frecuentes en su temporada de lluvias, bin Juri podría tener una pizca de protección gracias a la póliza de seguro de bajo costo que adquirió este mes. El se encuentra entre los millones de pobres del mundo que están cubiertos contra desastres naturales por seguros baratos, o microseguros, dado que las firmas comerciales reconocen que asegurar a los pobres no sólo constituye buenas relaciones públicas sino que también es algo rentable.
"El interés por los microseguros ha estado explotando por todo el mundo", dijo Craig Thorburn, un importante especialista en seguros del Banco Mundial que ha desarrollado programas de microseguros y asesora a países sobre cómo desenvolverse en el sector. "Hay nuevos proyectos y propuestas que están siendo desarrollados en más y más países. Los legisladores de los gobiernos están revisando sus regulaciones y el sector de los microseguros no parece haber sido perjudicado por la crisis", añadió Thorburn.
Los microseguros comenzaron como una iniciativa de caridad en la década de 1990, cuando la Organización Mundial del Trabajo empezó a experimentar con pólizas súper baratas, dijo Michael McCord, presidente del MicroInsurance Center con sede en Estados Unidos, quien recientemente debatió el tema con funcionarios del banco central de Indonesia. En 1995, McCord desarrolló un producto de microseguros totalmente comercial respaldado por la compañía AIG, con vistas a venderlo mediante un instituto de microfinanzas en Uganda.
"Este ejemplo demostró que los microseguros comerciales son posibles y se convirtieron en el modelo demostrativo que ayudó a otras aseguradoras comerciales a reconocer que el mercado de bajos ingresos era viable", aseveró. En una década, el negocio ugandés de AIG ofreció cobertura a 1,6 millones de personas, y las primas de microseguros representaron casi 17 por ciento de las ganancias de su unidad de Uganda.
Hoy en día, una póliza de seguro de vida de 1.000 dólares se vende a sólo 1 dólar al año en Uganda, indicó McCord, poniéndolas al alcance de los pobres. Se estima que unas 135 millones de personas de bajos ingresos a nivel mundial ahora están cubiertas por seguros baratos, comparado con los 78 millones de hace dos años. Los inversores están viendo un potencial en lo que podría ser una industria multimillonaria. El Fondo de Inclusión Financiera LeapFrog anunció hace unas semanas que había recaudado 44 millones de dólares para lo que según dijo era el primer fondo de microseguros del mundo.
"El mundo necesita desesperadamente soluciones para la pobreza basadas en el mercado que atraigan a grandes inversores financieros, ofreciéndoles ingresos justos pero competitivos", expresó el doctor Andrew Kuper, presidente y fundador de LeapFrog, un fondo con sede en Luxemburgo. "Los microseguros son tanto rentables como graduables", indicó Kuper en el sitio del fondo. El fondo invertirá en India, Pakistán, Sudáfrica, Ghana y Kenia, añadió.
